¿Cómo limpiar correctamente la piel?

A muchos de nosotros todavía nos cuesta realizar una limpieza adecuada diaria del rostro. La limpieza facial es el primer paso para tener una piel saludable pero para ello debemos tener el hábito y saberlo hacer correctamente.

Hábitos de higiene

La limpieza facial es uno de los pasos fundamentales en el cuidado cutáneo. Sin embargo, las estadísticas revelan que tanto hombres como mujeres desconocen u olvidan este hábito, que debe convertirse en rutina diaria si deseamos tener una piel saludable y sin imperfecciones.

En el cuidado de la piel, la limpieza constituye la fase inicial que prepara la dermis para absorber los principios activos y nutrientes que aportamos al rostro mediante los cosméticos. Si los poros están obstruidos, difícilmente nuestra piel podrá beneficiarse de las propiedades de los productos hidratantes o antienvejecimiento que aplicamos diariamente.

Productos de limpieza facial

Lavar la cara con agua no es suficiente para eliminar la suciedad mediambiental, la grasa o el sudor que se deposita sobre ella. Para acabar con las impurezas, es necesario emplear algún producto que al contacto con el agua, favorezca la disolución de la grasa de la piel y la suprima para dejar la dermis libre de impurezas.

Existen multitud de productos limpiadores en el mercado (leches, tónicos, jabones, espumas,…

Nuestra piel a diferencia de la femenina, tiene más grosor y cuenta con mayor cantidad de glándulas sebáceas, por lo que es más grasa. El empleo de jabones en este tipo de piel es muy aconsejable porque el cutis seborreico es más tolerante al uso de jabones, que una piel más fina como pueda ser la femenina. Además, no aporta nada de grasa, que a la mayoría de nosotros nos molesta mucho.

Jabones
Podemos encontrarlos líquidos, en pastillas, espumas o cremas espumeantes, geles y son los limpiadores más comunes. Están compuestos por sales de sodio o potasio, grasas animales o vegetales y aceites.

Los jabones eliminan las grasas y otras suciedades gracias a sus agentes tensoactivos, que actúan como enlace entre el agua y las partículas de suciedad, arrastrando las últimas y limpiado la piel.

Panes dermatológicos o syndets
Son conocidos como los “jabones sin jabón”. Algunas características que lo diferencian de los jabones comunes son su menor capacidad espumeante y el pH más adaptado al pH cutáneo.

Son muy buenos limpiadores, a pesar de que producen poca espuma. De hecho, es un error pensar que un jabón que hace más espuma resulta más eficaz. Están indicados para pieles más sensibles.

Exfoliantes
Los exfoliantes son productos de limpieza en profundidad cuya función es la eliminar las células muertas que quedan en la superficie de la piel o epidermis cuando ésta se regenera (cada 30 días).

Su componente principal son las micropartículas esféricas de polietileno que absorben la grasa y reducen el brillo. En los exfoliantes para hombres, las micropartículas o gránulos son algo más grandes que en los específicos para mujeres; de este modo, se adaptan mejor a las necesidades de la piel masculina, más gruesa y grasa. Fuente:PS


Un comentario

  1.   jimi dijo

    muy bueno

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