Cigarrillos electrónicos: peligros y riesgos

Cigarrillo electronico

Presentado como una alternativa ideal a los cigarrillos tradicionales, el cigarrillo electrónico todavía no es seguro. Es nocivo, ya que contiene sustancias peligrosas, algunas cancerígenas.

Si te gustan los cigarrillos electrónicos y desde hace algún tiempo te has acostumbrado a “vapear”, un estudio reciente puede quizás frenar tu consumo.

Llevada a cabo por el Instituto Nacional de Salud Pública, la investigación demostró que el cigarrillo electrónico también contiene sustancias muy nocivas, entre ellas formaldehído, un compuesto considerado cancerígeno. Según los investigadores, el formaldehído está presente en estos cigarrillos a una cantidad diez veces mayor que la contenida en un cigarrillo tradicional.

Además de esta primera sustancia peligrosa para la salud, los cigarrillos electrónicos también contienen acroleína, glioxal o metilglioxal, más o menos presentes en grandes cantidades en las marcas que se venden en el mercado.

Como destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe publicado en julio pasado, “el aerosol producido por los inhaladores de nicotina electrónicos no es sólo vapor de agua.”

Pero a pesar del tono alarmista de este estudio japonés, es importante hacer hincapié en que los cigarrillos electrónicos no contienen hidrocarburos policíclicos o monóxido de carbono y tampoco partículas finas. Tres venenos principales del tabaco tradicional. Desde agosto de 2014, la OMS recomienda prohibir la venta de cigarrillos electrónicos a menores de edad y prefiere advertir de su uso en los lugares públicos cerrados.


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