¿Son importantes los juegos preliminares en el sexo?

juegos-sexualesHacer uno rápido tiene sus alicientes, pero no siempre nos gusta ir directos al grano olvidando los detalles preliminares. ¿Qué tendríamos que saber de los llamados preliminares? El término preliminares hace referencia a todo lo que se hace antes del coito (besos, caricias, juego erótico, etc) para prepararlo y, fundamentalmente, para que la mujer llegue al orgasmo.

Como puede apreciarse, se trata de un concepto bastante coitocéntrico que, además, entiende que las mujeres pueden disfrutar del coito, pero tienen considerables dificultades para excitarse y para alcanzar el orgasmo con la simple penetración vaginal. Los preliminares tienen, pues, la finalidad de prepararlas para ese disfrute. Pese a su apariencia racional, esta forma tan común de pensar es errónea.

En primer lugar, por llamarlos de esa manera: preliminares, que preceden al coito. Eso es un engaño, pues, pese a darles su importancia, los preámbulos siempre son considerados algo secundario que debe ofrecerse como paso previo a lo verdaderamente importante, que sería la cópula. En segundo lugar, porque la simple penetración vaginal no aporta a las mujeres el estímulo necesario para alcanzar el orgasmo; éste no es posible sin el adecuado estímulo del clítoris. Creer que los preliminares lo facilitan es inexacto; aunque se incremente el tiempo dedicado a estos y su calidad, la capacidad orgásmica femenina por penetración vaginal no mejora.

Si los preliminares tienen alguna importancia, no es por su capacidad resolutiva en el placer femenino final, más supuesta que real. Porque, aunque sean llamados preliminares, ese juego sexual previo, no es algo antepuesto, es la relación sexual en sí misma. Su objetivo no es preparar a la mujer (o al hombre, que también lo necesita), sino hacer disfrutar a ambos miembros de la pareja en su encuentro sexual.

Hacer el amor: paso a paso

Hacer el amor es, precisamente, acariciar, besar, estimular, tanto el cuerpo como la mente de la pareja, utilizando todos los elementos que se nos ocurran para ello. Es detenerse en el cuerpo del otro para darle placer y disfrutar haciéndolo, es avivar su imaginación, sus expectativas. Y no es algo unidireccional (de hombre a mujer), sino mutuo.

Lo que entendemos como preliminares son, realmente, hacer el amor a nuestra pareja. Eso exige que ambos miembros sean igualmente activos respecto al placer del otro y se intercambien sus papeles de emisor y de receptor.

El coito, no es otra cosa que una de las formas de alcanzar el orgasmo, tras una larga (o corta) sesión de hacer el amor (los mal llamados preliminares). Como también lo es el sexo oral, o la masturbación recíproca, o la propia compartida en presencia de la pareja.

Todas esas formas de llevar al otro al orgasmo o de obtenerlo una misma son perfectamente intercambiables y complementarios entre sí, sin que haya una práctica más auténtica que otra (hasta ahora, lo único que se consideraba verdadero era el coito).

¿Por qué son importantes?

La importancia de los preliminares no viene de su capacidad preparatoria (que no la tienen), sino de constituir la autentica, la verdadera relación sexual. Ellos constituyen, literalmente, hacer el amor.

Con esta idea de los preliminares se convendrá en que no hay un tiempo estipulado para dedicarse a ellos. Hay que consagrarles todo el tiempo que la pareja desee, sin fatigarse ni aburrirse. Y deben hacerlo ambos. Porque su objetivo no es preparar a la mujer, sino disfrutar los dos del cuerpo del otro y de hacerle disfrutar al otro, igualmente.

Hacer el amor es algo que va en ambas direcciones. Sólo cuando se desee obtener el orgasmo se centrará la atención en ese objetivo. Para lo cual, se utilizará cualquier procedimiento conocido que lo facilite.

En ocasiones, lo que se desea la pareja es una satisfacción física inmediata, no tanto hacer el amor. Es entonces cuando se puede ir más directamente al grano con poco juego previo. No existe otra receta. Lo importante de los preliminares es saber que no lo son, que son el acto sexual en sí mismo y que hay que recrearse en ello.

Ejemplos de juegos eróticos preliminares

  • Los juegos previos en el sexo pueden tener un ambiente adecuado como poca luz, música suave, velas perfumadas.
  • Como parte de los juegos preliminares del sexo son muy efectivos los masajes afrodisíacos o eróticos con una crema perfumada o aceites esenciales.
  • Compartir una ducha juntos puede ser un muy erotizante juego sexual.
  • Los disfraces o representaciones de personajes activan la fantasía y estimulan la excitación.
  • Los juegos preliminares en el sexo pueden ser diferentes según las preferencias de cada pareja pero lo que no puede faltar nunca son los besos, las caricias, mirarse a los ojos y manifestarse el mutuo deseo.

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